lunes, 26 de agosto de 2013

EMILY BRONTE


  Huérfana de madre a los tres años, fue criada por su padre, un pastor anglicano, de acuerdo con los principios del ascetismo más riguroso. Esa rígida formación y la circunstancia de vivir en un mundo que negaba a la mujer otro destino que el hogar, no le impidieron, sin embargo, escribir una de las novelas más apasionantes del siglo XIX: Cumbres borrascosas.

  Haworth, aldea de piedra levantada sobre la ladera de una desolada colina de York-shire(Inglaterra), es lugar áspero, azotado por el viento y coronado de páramos. Allí llegó, el 25 de febrero de 1820, el reverendo Patrick Bruntyo Bronte, acompañado por su frágil mujer, Mary Branwell, y sus seis hijos: Mary, Elizabeth, Charlotte, Patrick Branwell, Emily y Anne.
  El 15 de septiembre de 1821 muere la madre. Emily, nacida el 30 de julio de 1818, tiene apenas tres años. La hermana mayor de María Branwell, severa y resignada, se ofrece para ayudar al reverendo Bronte en la tarea de inculcar a esos niños el riguroso cumplimiento del deber, el orden, el horror por las complacencias y las debilidades de la carne, la extrema sencillez y el rechazo de toda efusión. No hay juguetes, ornatos ni golosinas.
  El clan de los Bronte es un mundo aparte. Han aprendido a hablar en voz baja, a reunirse junto al fuego para contarse historias que ellos mismos inventan. Por las tardes vagan, tomados de la mano. A Emily es a quien más atrae ese paisaje áspero e implacable: es la más enérgica, la más reservada, la más firme y segura.
  En 1824 Mary y Elizabeth, las mayores, son enviadas al internado que el reverendo Carus Wilson ha abierto en la aldea de Cowans Bridge. Poco después Charlotte y Emily van a acompartir con sus hermanas el encierro y la frialdad de ese inhóspito colegio en el que los rigores y las amenazas del sermón es lo único que abunda. La mala alimentación y las mortificaciones se llevan primero a Mary, que muere en la primavera de 1825. Un mes después la sigue Elizabeth. Al cabo de unos meses el pastor Bronte decide retirar a las sobrevivientes. Retaceará sus meditaciones y sus laboriosos y frustrados poemas para inculcarles instrucción, secundado por su cuñada.
  En los momentos de descanso, bajo la mirada larga y el oído corto de Tabby, la fiel criada, rezongona, perspicaz y supersticiosa, los cuatro niños se entregan a juegos en los que la erudición sirve de corcel a la fantasía. Tienen un periódico manuscrito, fundan escuelas en territorios inventados y cada uno posee su propia isla donde reina el héroe predilecto. Emily elige el territorio de Aran y coloca en él a Walter Scott.
  En 1831 Charlotte, menuda, feúcha y apacible, parte para Roe Head, dispuesta a hacerse institutriz. Cuando vuelve, tres años después, Emily es ya una muchacha hermosa, alta y silenciosa, de mirada apasionada, que solo parece respirar con libertad bajo los vientos de ese páramo.
  Charlotte es ahora la instructora de sus hermanas. A un costado Patrick Branwell -"Branwell" para todos- escribe y pinta. Brillante, talentoso, ya ameniza con su gracia y oratoria las reuniones de la aldea y fascina a los parroquianos de la taberna lugareña.
  En 1835, cuando Charlotte regresa como maestra a Roe Head, Emily va con ella en calidad de alumna, pero, lejos de su ambiente habitual, su fuerza la abandona: está pálida, decaída, vulnerable a cualquier enfermedad. Se decide un canje: Anne, la más pequeña, ocupará su lugar en Roe Head. Por dos veces más Emily probará el desarraigo, con los mismos lamentables resultados que imponen el retorno como única y milagrosa medicina.
  Cada Navidad sé reúne toda la familia. Es uno de los pocos acontecimientos que cambian la rutina de ese hogar, donde una visita o una excursión resultan absolutamente extraordinarios. Emily no tiene amigas ni amigos, ni la más incipiente vida social. Tampoco amores. Sus poemas apasionados —desconocidos para su familia- se dirigen a alguien a quien tal vez no encontrará nunca.
  En 1845 se conocen abiertamente algunas causas de su conducta: ha pretendido seducir a la señora Robinson, madre de sus alumnos y veinte años mayor que él, y el marido lo ha despedido. El alcohol y el opio no son ya refugios para su remordimiento secreto, sino estímulos para sus alardes en las francachelas de la vieja taberna. Cuando risotadas y canciones obscenas anuncian su regreso casi a la madrugada, tropezando entre las piedras del jardín, Emily se adelanta hasta el umbral en plena noche y con la lámpara en alto le ilumina el camino. Era la única que podía calmarlo cuando, enfurecido, amenazaba destrozar la casa.
  Ese mismo año un cuaderno olvidado pone al descubierto el secreto de Emily: sus poemas. Las tres hermanas se confiesan mutuamente que escriben versos. Cada una encuentra admirables los de las otras dos y deciden publicarlos en un mismo volumen: Poemas, por Currer, Ellis y Acton Bell (las iniciales de los seudónimos corresponden a las de sus verdaderos nombres). En realidad, los únicos valiosos son los de Emily, y la crítica no tarda en advertirlo. A pesar de ello, solo se vendieron dos ejemplares.
  Las hermanas no se desaniman e intentan otro género: la novela. Emily, que se ha asomado a las turbias aguas de las historias ajenas y leído las sombras en la mirada de su hermano, combina esos elementos con "un amor más fuerte que la muerte" y surge una novela violenta y trágica, Cumbres borrascosas, escrita con tinta roja sobre papeles negros. Publicada en diciembre de 1847, fue acogida como una pintura exagerada de depravaciones y espíritus extraviados, exaltados escandalosamente por "Ellis Bell, el hombre de gran talento, pero amargo, brutal y huraño". La posteridad, sin embargo, ha dado otro juicio y considera que Cumbres borrascosas es uno de los monumentos más notables producidos por el genio femenino en el siglo XIX.
  Nada esperaba de ella Emily, y poco o nada esperaba ya del "mundo. Para 1848 el reverendo Bronte está casi ciego; Branwell, por su parte, vive cada vez más embotado por efecto del opio y el alcohol, y muere finalmente el 24 de septiembre en una crisis de delirium tremens. La mano de Emily, que lo ha conducido con paciencia y firmeza y se ha esforzado por sostenerlo durante su agonía, escribe entonces: "Que sobre tu memoria extienda su ternura la compasión; que descanse liviana la tierra sobre tu pecho". Pero aunque mantuviera una apariencia de entereza, por dentro todo su ser se va desmoronando. La tos la desgarra pero rechaza las medicinas. Una mañana apenas logra bajar la escalera para alimentar a Keeper.
  El 19 de diciembre de 1848, su desgarradora imploración es esta: 
"¡Oh, dejadme morir!, que al fin la voluntad y el destino cesen su lucha cruel, y que el bien conquistado y el mal vencedor se disuelvan en un reposo único."

Fuente Consultada:
Vida y Pasión de Grandes Mujeres - Las Reinas - Elsa Felder
Fascículos Ser Mujer Editorial Abril
Enciclopedia Protagonistas de la Historia Espasa Calpe
Wikipedia
Todo publicado en www.portalplanetasedna.com.ar

 

miércoles, 7 de agosto de 2013

REMEDIOS DE ESCALADA DE SAN MARTIN

    A los quince años, edad en que otras jovencitas juegan todavía con sus muñecas, era ya la esposa del guerrero que libertaría a la Argentina, Chile y el Perú. Sin embargo, Remedios de Escalada supo compartir la ardua y sacrificada vida del general José de San Martín en una época de guerras y turbulencias políticas y sociales decisiva para la historia de América.
   A fines del siglo XVIII la ciudad de Buenos Aires ofrecía, a quien la contemplara desde el Fuerte (emplazado en lo que es actualmente la céntrica Casa Rosada, sede del gobierno argentino), un panorama no muy atrayente. Con escasos cuarenta mil habitantes, la capital del Virreinato del Río de la Plata no pasaba de ser una vasta aldea de viviendas chatas de adobe, con las paredes blanqueadas a fuerza de cal.
   La monotonía del paisaje urbano solo era quebrada por los campanarios de unas cuantas iglesias (San Francisco, Santo Domingo, San Ignacio, La Merced, la Catedral) y la arrogancia de un puñado de casonas de dos plantas. Entre estas, casi todas asomadas a la Plaza Mayor, se destacaba la que don Antonio José de Escalada, próspero comerciante, había hecho edificar en el solar sudeste del cruce de las calles hoy denominadas Defensa e Hipólito Yrigoyen.
  Allí vivía el señor de Escalada con su segunda esposa, doña Tomasa de la Quintana, y los dos hijos, Manuel y Mariano, nacidos en 1795 y 1796, respectivamente. En esa casa nació el 20 de noviembre de 1797, el último de sus hijos: una niña que recibió el complicado nombre de María de los Remedios Carmen Rafaela Feliciana.
  Remedios de Escalada (así la recuerda la historia), fue educada tal como lo exigían las convenciones de la época. Aprendió más labores que ciencias, más a manejar la aguja en costuras y bordados que a escribir según la gramática, más a administrar una casa y llevarla adelante que a desentrañar problemas aritméticos.
 Aprendió, también, a conducirse en sociedad, a seguir al compañero en danzas de moda como las polcas, los lanceros y la colombiana, a saber callar y sonreír a tiempo. Y aprendió, sobre todo y ante todo, a respetar a Dios y a ceñirse, en pensamiento y obras, a la doctrina católica. Así, en 1812, cumplidos ya los catorce años, estuvo en condiciones de aspirar a la meta vital que podía pretender una mujer de su época y condición: un matrimonio feliz que le permitiera convertirse en esposa y madre ejemplares.
  Para entonces ya no había virrey en Buenos Aires. En mayo de 1810, tras destituir al representante del monarca español, el pueblo del Río de la Plata había optado por darse un gobierno propio. Este cambio significaba el comienzo de una revolución cuyo empleo no tardaría en contagiarse a todos los rincones de la América del Sur.
EL ENCUENTRO
   En su edición del 13 de marzo de 1812, La Gaceta (periódico fundado por Mariano Moreno) daba cuenta de que días antes había arribado a Buenos Aires la fragata inglesa George Canning y que en esa nave había regresado al país, con un grupo de oficiales nativos, el teniente coronel de caballería don José de San Martín.
  Tres días después de haber desembarcado, José de San Martín puso su espada a disposición de las autoridades locales, que, como respuesta, le confiaron la organización de un regimiento de granaderos.
  Por ese tiempo se le abrieron las puertas de la casa de don Antonio José de Escalada, fervoroso partidario de la independencia americana, y tuvo así oportunidad de conocer y tratar de cerca a Remedios. Menuda, frágil, de aspecto enfermizo pero dotada de singular encanto, la jovencita no tardó en conquistar el corazón del soldado. El noviazgo fue muy breve, y el 12 de setiembre de 1812 se celebró la boda. Ella no había cumplido aún los quince años; el frisaba ya en los treinta y cinco. La quinta de José Deniaría, situada en las barrancas de San Isidro, sobre el Río de la Plata, fue el escenario de la luna de miel.
  Después de un lapso de aislamiento fue necesario retornar a la vida de todos los días. San Martín tenía que retomar sus obligaciones de militar. Su flamante esposa debía dedicarse a la atención de su nuevo hogar. No es improbable que Remedios haya sentido por entonces sus primeras angustias como mujer de soldado, al enterarse de que en San Lorenzo, combate felizmente concluido con la derrota de las fuerzas realistas, su marido había estado a punto de perder la vida.
EL CAMINO
  En 1814 Remedio soportó una dura prueba. En el mes de abril San Martín, que desde enero de ese año se hallaba en Salta donde había asumido el mando del Ejército del Norte, se vio obligado, al advertir los primeros síntomas de la dolencia gástrica que en adelante habría de aquejarlo casi sin tregua, a trasladarse a Córdoba y pasar una temporada de descanso en una finca campestre.
 El reencuentro de los esposos se demoró hasta el 7 de setiembre, fecha en que Remedios llegó a Mendoza, capital de la región precordillerana de Cuyo de la que su marido había sido designado gobernador-intendente. Con su don de gentes y su capacidad para organizar reuniones que evocaban las que solían celebrarse en su casa paterna, Remedios no tardó en granjearse el afecto de los mendocinos. Y cuando San Martín recabó el aporte popular para poder afrontar la adquisición de pertrechos para su ejército, fue ella, con su ejemplo, quien decidió a las damas de la sociedad local a donar sus joyas.
  Allí, en la hospitalaria Mendoza, al pie de los Andes, Remedios fue madre por primera y única vez: el 29 de agosto de 1816 dio a luz una niña que se llamó Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada.
 Un mes antes, en Tucumán, se había declarado la independencia argentina. Hacia fines de ese año, en una fiesta de Navidad, San Martín manifestó su deseo de que el ejército con que se aprestaba a cruzar los Andes tuviera una bandera. Espontáneamente cuatro jovencitas se ofrecieron a confeccionarla; al grupo se sumó en seguida Remedios, que se encargó de bordar el sol y los laureles que rodean el escudo. En la madrugada del domingo 5 de enero de 1817 quedó terminada la bandera, que horas después fue bendecida por el reverendo padreGuiraldes y jurada por las huestes que atravesarían la Cordillera para expulsar de Chile a los españoles.
   La única carta de puño y letra de Remedios que ha llegado hasta la posteridad, y que se conserva en el Museo Histórico Nacional de Buenos Aires, alude al episodio: "Mendoza, 4 de enero de 1817. Srta. Laureanita Ferrari. Mi muy querida amiga: te ruego mañana vengas tan temprano^ como posible te sea; almorzaremos juntas y luego iremos a presenciar la jura de la bandera, primor salido de tus manos y de las de nuestras buenas amigas Merceditas Álvarez y Margarita Corvalán. La señora de Husi se quedará esta noche en casa. Almorzaremos a las once. Recibe el respetuoso saludo para tus padres, y para ti el cariñoso abrazo de tu amiga íntima. Remedios Escalada de San Martín."
  La partida del Ejército Libertador estaba fijada para el 24 de enero; unos días antes Remedios y su hija regresaron a Buenos Aires. Allí les llegó, exactamente un mes después, la noticia del triunfo de Chacabuco. Y en febrero tuvieron junto a ellas, por unos días, al vencedor de los Andes.
LOS ADIOSES
La nueva separación se prolongó hasta después de Maipú, batalla liberada el 5 de abril de 1818, que aseguró definitivamente la independencia de Chile. En Buenos Aires, el 5 de mayo, Remedios olvidó momentáneamente las preocupaciones que le causaba su decaída salud: ese día, en la casona paterna asomada a la Plaza Mayor, San Martín, Merceditas y ella volvieron a disfrutar plenamente de la vida en familia. La dicha de estar juntos se prolongó durante casi un año, gran parte del cual lo pasaron en Mendoza.
  A principios de 1819, cuando San Martín inicia la campaña del Perú, Remedios emprendió con Merceditas el que habría de ser su último viaje a Buenos Aires. Para entonces, la tuberculosis había minado totalmente su organismo, y fiebres altas y constantes accesos de tos la obligaban a permanecer en cama jornadas enteras. Los médicos, sin dar ni negar esperanzas, agregaron a las pócimas y los sellos una ambigua sugerencia: "Quizás un lugar de aire más puro..., en una quinta de los alrededores...
  Remedios acató esa prescripción e hizo arrendar una finca en los suburbios. Allí recibió la noticia de la muerte de su padre, ocurrida el 16 de noviembre de 1821, y se enteró de que San Martín, luego de libertar el Perú, había decidido retirarse definitivamente de la escena política para evitar un conflicto entre los pueblos hermanos de América.
  En la misma finca dejó de existir el 3 de agosto de 1823, sin que se cumpliera su último deseo: volver a ver al esposo y guerrero ausente. Al regreso, este hizo grabar en la lápida bajo la cual reposaban sus restos la sobria inscripción: "Aquí yace Remedios de Escalada, esposa y amiga del general San Martín."

Publicado en Portalplanetasedna.com.ar

Amigos esta mujer fue la esposa del Gral. San Martin, considerado por  nosotros los Argentinos como EL PADRE DE LA PATRIA, Libertador de América. Lo publique como el 17 de agosto se conmemora la muerte del Gral. quise expresar mi admiración en este blog hacia esa mujer-niña que lo acompaño.





martes, 30 de julio de 2013

MARIE BONAPARTE


La sobrina nieta del emperador Napoleón, rica heredera y casada con el príncipe Jorge de Grecia, Marie Bonaparte (1882-1962) fue una figura clave en la difusión del psicoanálisis. Conoció a Freud en 1925, cuando ya había recorrido una vida venturosa en muchos sentidos.
 “En la época en que Marie Bonaparte obtuvo su consulta con Freud, no existía aún ninguna sociedad psicoanalítica en París”, nos recuerda Celia Bertin en su pormenorizada biografía de esta discípula del maestro del psicoanálisis, que se destacaría ella misma por sus aportes en la exploración de la sexualidad femenina. “Francia era una fortaleza difícilmente accesible; hasta entonces los esfuerzos de penetración habían resultado vanos. Freud achacaba tal fracaso a la ‘perpetua alusión al genio latino, que [debía] clarificar el psicoanálisis’. Existían motivos menos honrosos: no escaseaba la xenofobia, como tampoco el antisemitismo.
 El medio psiquiátrico -el medio médico en general- era conservador. Por ello mostraba una gran reserva hacia esa nueva ‘ciencia’ extranjera, y judía para más inri”.
 El dinero e influencia de Marie Bonaparte no sólo servirían para introducir el psicoanálisis en Francia, sino también para ayudar a Freud y a muchos intelectuales judíos a huir del nazismo.
  Como señala Élisabeth Roudinesco en el prólogo, “si Lou Andreas-Salomé fue para Freud la encarnación de la inteligencia, la belleza y la libertad -algo así como la Mujer, a la par sublime y carnal-, Marie Bonaparte fue más bien la hija, la alumna, la discípula, la admiradora, la rendida embajadora”.
  Bertin cuenta la vida de esta aguerrida mujer que se transformaría ella misma en psicoanalista, con bien documentada información y fluido estilo, con no pocas anécdotas de este tenor: “Otro día Freud dice a Marie: ‘No cabe duda de que el psicoanálisis no puede modificar el carácter. Usted, por ejemplo, conservará siempre el conflicto fundamental de su vida. Lo masculino y lo femenino juntos en su persona. Pero el psicoanálisis puede dejar a un lado las apariciones enfermizas de ese conflicto y liberar las fuerzas psíquicas actuando útilmente. Ello ilumina, enseña a dominar’. Le parece ‘bisexuada’. Lo cual le permite comprender a los hombres, al portar ella misma un hombre en su interior, asegura. 
  Freud emite otros juicios que le agrada oír: ‘Lou Andrea-Salomé es un espejo, no posee ni su virilidad, ni su sinceridad, ni su estilo’ ”. Publicó Tusquets.

Publicado en El Litoral.com

jueves, 11 de julio de 2013

ISABEL ALLENDE


  Isabel Allende, chilena, nació en Lima en 1942 mientras su padre cumplía funciones diplomáticas en ese país. De niña quiso ser bailarina. Desde los diecisiete años ha trabajado infatigablemente, primero como periodista en la revista Paula y en programas de televisión en Santiago de Chile.
  Ejerció también el periodismo en Venezuela, ya en el exilio, y más tarde se dedica por entero a la literatura. La escritora afirma que su futuro como tal se decidió en 1973, con el golpe militar en el que su tío el presidente Salvador Allende fue derrocado.
  Dos años después del mismo es declarada sospechosa para la dictadura y tiene que se exiliarse con su marido y sus hijos en Caracas, donde comenzó a escribir La casa de los espíritus, una larga carta a su abuelo que se publicó en 1982 en España convirtiéndola en uno de los nombres clave de la actual narrativa latinoamericana.
  Acogida con excepcional entusiasmo por la crítica y público, desde entonces su obra, traducida a numerosos idiomas, ha estado marcada por el éxito. En 1994 publicó Paula, en la que habla de la muerte de su hija Paula Frías (en Barcelona, diciembre de 1991) una larga enfermedad.
  Actualmente, Isabel Allende vive en California con su segundo marido, el abogado estadounidense William Gordon.

Algunas de sus obras:
  • La casa de los espíritus. Barcelona: Plaza y Janés, 1982. Novela.
  • La gorda de porcelana. Madrid: Alfaguara, 1984. Cuentos.
  • De amor y de sombra. Barcelona: Plaza y Janés, 1984. Novela.
  • Eva Luna. Barcelona: Plaza y Janés, 1988. Novela.
  • Cuentos de Eva Luna. Barcelona: Plaza y Janés, 1989. Cuentos.
  • El plan infinito. Barcelona:  Plaza y Janés, 1992. Novela.
  • Paula. Barcelona:  Plaza y Janés, 1994. Novela.
  • Afrodita:Cuentos, recetas y otros afrodisíacos. Barcelona: Plaza y Janés, 1997.Cuentos.
  • Hija de la fortuna. Barcelona: Plaza y Janés, 1999. Novela.
  • Retrato en sepia. Barcelona: Plaza y Janés, 2000. Novela.
  • La ciudad de las bestias. Barcelona: Plaza y Janés, 2002. Novela.
  • Mi país inventado. Barcelona: Plaza y Janés, 2003. Biografía.
  • El reino del dragon de oro. Barcelona: Plaza y Janés, 2003. Novela.
  • El Bosque de los Pigmeos. Barcelona:  Plaza y Janés, 2004. Novela.
  • Amor. Barcelona: Plaza y Janés, 2012. Ensayo.
Editado en Pag. Escritoras.com

jueves, 4 de julio de 2013

MAS PREMIOS!!!!!

He recibido tres premios, estoy muy contenta por ello, como he tardado por razones laborales en agradecer, aquí van todos gracias juntos. Uno de ellos es doble, por ello vamos por órden porque son 22 blogs..... 
 ESTOS SON LOS PREMIO DOBLES  
Agradezco estos premios a Amparo Muñoz


LOS NOMINADOS SON....
Mi Burbuja de Susana Fadón
http://susanafadon.blogspot.com.es/
Calle Poesia de Pau Gir
http://callepoesia.blogspot.com.ar/
Rompecabezas & Matices 
http://rompecabezasymatices.blogspot.com.ar/
Cocina de emergencia de Nissi El Gat 
http://cocinadeemergencia.blogspot.com.es/
Dibujando En El Viento de Thanya Glez
http://dibujandoenelviento2.blogspot.com.ar/
Delocosyenajenados de Rosa M.N.Manero
http://delocosyenajenados.wordpress.com/
Gerardfoz "El Rincón Perdido" de Gerard foz bosch
http://gerardfoz.blogspot.com.ar/
Poesia inspiradora de Rosa Silvestre
http://deblancoavioleta.blogspot.com.es/
MisteriosaBs.AS. de Marcos Ashton
http://misteriosabsas.blogspot.com.ar/
Tu lideras el cambio de Pablo Fernández
http://tulideraselcambio.blogspot.com.es/
Pabla en casa de Pabla
http://pablaencasa.blogspot.com.ar/

AHORA SEGUIMOS CON OTRO PREMIO

Este premio se lo agradezco a
Cristian David Henao Hoyos  

LOS NOMINADOS SON..... 
Fragmentos Recuerdos y Poesia de Arely huber
http://nocheletrada.blogspot.com.ar/
Locura scrap de Eva y Jose
http://locurascrap.blogspot.com.es/
Stopcompras de Lola Kabuki
http://stopcompras.blogspot.com.es/
Alma rural de Lola Pena
http://alma-rural.blogspot.com.es/
Passion por la lectura romántica de Samanta Rose Owen
http://passionporlalectura.blogspot.com.es/
Alokawa de Alokawa
http://alokawa.blogspot.com.es/ 
Las nuevas andanzas de Robin Jú
www.robinju.com/
Guias de viajes de
www.guiasdeviajeonline.com
Cuestion de Madres de Maite, Noe, Lorena
http://cuestiondemadres.wordpress.com/
NaDaMaspErSoNal de Fede Gonzalez
www.nadamaspersonal.com.ar/
Seo Internet Marketing y Redes Sociales de Daniel Gaona
http://danielgaona.com/
El Diario de la negra flor de Desirée
www.negraflor.com

Ahora a contestar las preguntas y las mismas también para Uds. cuando nominen sus blogs
1.¿Por que decidiste hacer el blog?
   Fue una manera al principio de expresarme sobre temas que queria.
2.¿Un lugar que te gustaria visitar? Madrid
3.¿Tu canción favorita? Depende el momento o el estado de ánimo.
4.¿Un recuerdo de la infancia? Mis juegos con las muñecas en fila haciendo de maestra.
5.¿El último libro que hayas leido? leo tantos que no recuerdo, pero es de psicologia (que le vamos a hacer)
6.¿Tienes mascota? Si dos perros, Black ovejero y Zeus raza pueblo ja ja ja
7.¿Una cosa que te gustaria hacer en el blog que aun no hayas hecho? Muchisimas, pero hay algo si quisiera aprenderlo es poner muchos gadget o fotos que tengan movimiento.
8.¿Como te definirias? Insistente
9.¿Cuales son tus hobbies? Leer, escuchar música y estar en silencio con mi marido tomando mate.
10.¿Un sueño? Conseguir el equilibrio, soy muy inquieta
11.¿Que es lo que te hace más feliz? Ver a mi familia.

ESO FUE TODO AMIGOS. MUCHAS FELICIDADES A TODOS!!!!!!





sábado, 22 de junio de 2013

ALEKSANDRA KOLLONTAI


Aleksandra Mijáilovna Kollontái (en ruso): Алекса́ндра Миха́йловна Коллонта́й) (San Petersburgo, 19 de marzo 31 de marzo de 1872-Moscú, 9 de marzo de 1952) fue una destacada política Comunista, revolucionaria y feminista rusa, defensora de los derechos de la mujer.
Nació en una familia aristocrática y fue educada por un instructor particular. Desde muy joven se interesó por el marxismo y estudió historia del trabajo en Zúrich, Suiza. Se afilió al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1899. 
Participó en los acontecimientos revolucionarios de 1905, tras presenciar la matanza de obreros frente al Palacio de Invierno. Kollontái trabajó escribiendo artículos y organizando a las trabajadoras rusas. Tuvo que exiliarse a raíz de la publicación de un artículo titulado ''Finlandia y el socialismo'' en el que animaba a los finlandeses a sublevarse contra la ocupación rusa. Esto le dio oportunidad de viajar por toda Europa, entrando en contacto con diversos partidos socialistas en países como Alemania, Gran Bretaña y Francia.

Se opuso activamente a la Primera Guerra Mundial, por sus motivaciones imperialistas al servicio de la clase dominante.
 En este sentido participó en la Conferencia de Zimmerwald en 1915. En esta época también se unió a los bolcheviques y viajo por diversos países haciendo campaña contra la guerra.
En 1918 Kollontái fue una de las organizadoras del ''Primer Congreso de Mujeres Trabajadoras de toda Rusia''. De este congreso nació el '[Zhenotdel] (Departamento de la Mujer)'', un organismo dedicado a promover la participación de las mujeres en la vida pública, y en proyectos sociales, y de manera muy especial la lucha contra el analfabetismo.
 El ''Zhenotdel'' tenía su propia revista llamada ''Kommunistka'' (Mujer Comunista) y Kollontái era parte de su Consejo editorial. Todo este esfuerzo que consiguió poner las bases para el surgimiento de la mujer nueva en toda Rusia.

En 1921 Kollontái fue cofundadora de la ''Oposición Obrera'', que encabezó con el dirigente de los trabajadores metalúrgicos Alexander Shliápnikov, la cual formuló las consignas de entregar la dirección de la economía un ''Congreso de productores'' y establecer la dirección de las empresas y fábricas por los sindicatos y elegir a los principales administradores por los trabajadores.
 El Congeso del partido ordenó disolver este grupo, decisión que fue apelada inútilmente ante la Internacional Comunista.
Aleksandra Kollontái quedó marginada y perdió su influencia política. En 1923 pasó al servicio diplomático. Fue nombrada embajadora de la Unión Soviética (primera mujer embajadora de la historia) en Noruega y posteriormente en Suecia y México.
 En Suecia tuvo como médico personal y amiga a la líder feminista Ada Nilsson, con la que mantuvo después una afectuosa correspondencia, encargándole incluso los medicamentos que no podía obtener en la URSS. También formó parte de la delegación soviética en la Sociedad de Naciones.
 Este exilio dorado la salvó, primero de las deportaciones que a partir de 1927 que afectaron entre otros a sus compañeros de la ''Oposición Obrera'' y a la ''Oposición de Izquierda'' y luego, en la década siguiente, la salvó de morir ejecutada cuando, uno a uno, los antiguos dirigentes bolcheviques corrieron esa suerte.
Entre tanto, Stalin revocó parte de las medidas que les garantizaban la plena igualdad de la mujer y su emancipación completa.
Fueron penalizados nuevamente la homosexualidad 1934 y el aborto 1936; se reactivó la propaganda en favor de la familia; y se reintrodujo la educación separada entre los sexos; el divorcio no se prohibió, pero se cobró por los trámites e hizo mucho más difícil; la moral tradicional volvió a imponerse en la relaciones familiares y personales.
Fue sólo la masiva participación de las mujeres soviéticas en la guerra contra el nazismo la que les devolvió los derechos.

Aleksandra Kollontái es recordada como uno de los paladines del movimiento feminista.

miércoles, 12 de junio de 2013

LOU ANDREAS SALOME y NIETZSCHE ALGO EN COMUN?





Novelista, ensayista, psicoanalista, y amiga inspiradora de autores y pensadores como Nietzsche, Rilke y Freud. Lou Andreas-Salomé escribió profusamente sobre crítica literaria, filosofía y psicoanálisis.
 Por su indiferencia ante las convenciones morales y una curiosidad insaciable, Andreas-Salomé representó un desafío para la sociedad de la época.
 Louise Andreas-Salomé nació en San Petersburgo en una familia judía adinerada. Su padre fue General en el ejército ruso y su madre la hija de un próspero fabricante de azúcar. Andreas-Salomé era la única hija mujer entre cinco varones. Su relación con su padre fue muy estrecha, al igual que con sus hermanos mayores que la protegían y la adoraban.
   El padre de Andreas-Salomé murió cuando ella tenía 17 años, lo que dio origen a una etapa profundamente religiosa.
  El pastor protestante luterano Hendrik Gillot le dio clases particulares de filosofía y religión. Veinticinco años mayor que ella y casado con dos hijos, le propuso matrimonio, por lo que tuvo que dejarlo como tutor y viajó con su madre a Suiza, donde entró en la Universidad de Zurich, una de las primeras estudiantes mujeres. 
  Allí estudió filosofía, historia del arte y religión comparada.Ya en San Petersburgo, Andreas-Salomé había tenido problemas de salud, pero luego de contraer una enfermedad pulmonar, los médicos le dieron unos pocos años de vida.
  Para mejorar su salud fue a Italia. En Roma conoció a Paul Rée, jugador y filósofo con quien vivió en un menage a trois por cinco años, aunque es posible que Andreas-Salomé haya sido virgen hasta 1890. A los veintiún años Andreas-Salomé conoció a Friedrich Nietzsche, amigo de Paul Rée. Nietzsche que tenía treinta y siete años se enamoró a primera vista. “¿De qué estrellas caímos para encontrarnos aquí?” fueron sus primeras palabaras al conocerla. 

  Andreas-Salomé fue el amor más doloroso de Nietzsche. “… Deseo tanto tener cerca un alma como ésta”, escribió Nietzsche a Rée. Elizabeth, hermana de Nietzsche, ayudó con su constante repudio y críticas de Andreas-Salomé debido a sus celos, a que finalmente dejara a Nietsche y a Paul Rée, con lo que el primero entró en estado de profunda depresión casi suicida.

  Andreas-Salomé publicó su ensayo sobre el pensamiento del filósofo, Friedrich Nietzsche in seinen Werken (1894), en el que lo describió como “un genio religioso enfrentado a la muerte de Dios”. El primer libro de Andreas-Salomé, Im Kampf um Gott(1885), una novela autobiográfica tuvo gran éxito. También se lo considera su mejor libro en prosa. 
  En 1887 Andreas-Salomé se casó con el orientalista y filólogo Frederick Carl Andreas, dieciséis años mayor que ella. Se dice que el matrimonio que duró 40 años nunca se consumó. Andreas-Salomé consideraba la relación entre su sexualidad y sus intereses de tipo intelectual “por naturaleza” conflictivos.
  De 1897 a 1901 Andreas-Salomé tuvo un romance con Rainer Maria Rilke. El poeta tenía 14 años menos que ella. Juntos visitaron Rusia donde conocieron a Leo Tolstoy. En 1911 Andreas-Salomé conoció en Suecia al medico y analista Poul Bjerre, quien la invitó al Tercer Congreso Internacional Psicoanalítico, donde conoció a Freud. Más tarde Andreas-Salomé ayudaría a Victor Tausk, colega brillante de Freud con sus publicaciones. 
  Tausk se suicidó en 1919. Antes de conocer al fundador del psicoanálisis, Andreas-Salomé había publicado un estudio sobre el amor sexual, Die Erotik (1911). En 1912 pidió permiso a Freud para ir a Viena y hacer estudios psicoanalíticos. Freud más tarde diría de ella: “una mujer de peligrosa inteligencia”. 
  En Viena, Andreas-Salomé también conoció a Adler, con quien luego tuvo desavenencias. Por un breve período, Andreas-Salomé fue la alumna más cercana de Freud y participó de las reuniones internas en su casa cada miércoles. Mantuvo correspondencia con Freud durante más de dos décadas.
  A partir de 1913 Andreas-Salomé trató pacientes practicando el psicoanálisis, pero sólo en 1920 comenzó a ganar cierto reconocimiento profesional. Una profunda observadora de la naturaleza humana, Andreas-Salomé utilizó su talento para ayudar a sus pacientes, a veces sin cobrarles. El trabajo psicoanalítico más famoso de Andreas-Salomé fue ‘Narzissmus als Doppelrichtungen’ (1921), publicado en Imago, donde publicó varios de sus ensayos.
   Andreas-Salomé llevó las ideas de Freud hacia una nueva dirección y argumentó que el amor y el sexo son el encuentro del yo con la mitad perdida. Freud consideró su artículo sobre erotismo anal de 1916 como una de los mejores ensayos que publicó.
 Lou Andreas-Salomé murió de uremia en Göttingen siete años después que su marido. Freud se enteró de su muerte por un periódico.
 Sus libros autobiográficos, Grundriss einiger Lebenserinnerungen (1933) y Lebensrückblick (1951), ofrecen una oportunidad fascinante de conocer su punto de vista sobre su propia vida y las personalidades con las que convivió. Sus estudios literarios y analíticos eran tan conocidos en Göttingen, la ciudad alemana donde vivió los últimos años de su vida, que la Gestapo esperó a después de su muerte para quemar su biblioteca.

   Una frase de Salome....

“Si dejo sueltos mis pensamientos, no encuentro a nadie.Lo mejor, después de todo, es la muerte”. A. S.